La evolución del chocolate
Pocas cosas unen a tantas culturas como el chocolate. Lo que hoy compramos en tabletas, bombones o coberturas empezó como una semilla amarga que los pueblos de Mesoamérica aprendieron a fermentar, tostar y moler.
Una bebida sagrada
Mucho antes de que existieran las barras, el cacao se tomaba. Olmecas, mayas y mexicas lo preparaban como una bebida espumosa, a veces con chile, vainilla o flores, y lo reservaban para ceremonias y ocasiones especiales. Sus semillas eran tan valiosas que llegaron a usarse como moneda.
El viaje a Europa
En el siglo XVI el cacao cruzó el Atlántico. En Europa se le añadió azúcar y canela, y el chocolate caliente se volvió una costumbre de las cortes y, poco a poco, de las cafeterías y las casas.
De la taza a la tableta
La industrialización del siglo XIX cambió todo: nuevas máquinas permitieron separar la manteca de cacao, refinar la pasta y moldear chocolate sólido. Así nacieron las tabletas, el chocolate con leche y, más tarde, la enorme variedad de dulces que conocemos.
Tradición en cada pieza
En Laposse llevamos esa historia en el ADN: desde la década de 1950 elaboramos chocolates y dulces estilo europeo en México, con la misma pasión por la calidad que nos acompaña desde el primer día.